Pablo Neruda #3107 Loc 4, GDL MX + 52 1 (33) 9627 7454

25 Feb 2021 - De Sorhaya Salazar

Gratitud: Un hábito que ayuda a mejorar tu productividad

La gratitud le da sentido al pasado, trae paz al presente y crea una visión para el futuro.

Existen relaciones comprobadas entre el ejercicio de un hábito constante de ser agradecido y un impacto positivo sobre los niveles de productividad y el logro de metas y objetivos.

La gratitud se define como un estado emocional y mental en el que sentimos y mostramos aprecio por algún beneficio recibido que proviene de entes externos a nosotros mismos, un beneficio o favor que nos ha sido concedido.

Es una respuesta de apreciación, la emoción de expresar aprecio por lo que uno tiene.

Lo interesante de esta respuesta, mental y emocional, es que no depende de las circunstancias o bendiciones que recibas, sino de tu elección personal de mostrarte agradecido por ello. De esta forma, se puede practicar gratitud en circunstancias buenas y en circunstancias malas, ya que aún en las peores condiciones siempre habrá un elemento en particular, por mínimo que sea, por el que dar las gracias.

Se ha encontrado que la gratitud correlaciona positivamente con la salud mental y la satisfacción general en cuanto al estado de ánimo. La gente agradecida experimenta más alegría, amor y entusiasmo.

Cuando eres agradecido te enfocas más en lo bueno que en lo malo. Te enfocas en la abundancia y no en la carencia.

¿Por qué el hábito de la gratitud tiene efectos positivos en la salud?

Se ha demostrado científicamente que la práctica de la gratitud incrementa la secreción de dopamina. La dopamina es un neurotransmisor del sistema nervioso que incrementa la energía, regula el sueño y la atención, interviene en funciones como la memoria y la solución de problemas y regula el humor.

De esta forma, al incrementarse los niveles de dopamina, nuestro estado de alerta mejora, al igual que calidad del sueño. En consecuencia, mejora nuestro sistema inmunológico y se reducen los niveles de estrés y ansiedad en el organismo. Es un tema de la neuroquímica de nuestro cerebro.

¿Ya comienzas a ver por qué efectivamente el tener el hábito de ser agradecido puede mejorar tu productividad y el éxito de tus actividades del día a día?

Si tu nivel de dopamina se incrementa y tienes mejor respuesta, más positiva, a los retos y exigencias del día a día, tienes mejor capacidad para centrar tu atención. En consecuencia, te enfocas mejor en la consecución de tus objetivos.

Al mismo tiempo, si te sientes mejor y más satisfecho, tu estado anímico general mejora. Eso conduce a trabajar con mayor entusiasmo y se convierte en un ciclo continuo.

El hábito de la gratitud, además, nos hace más resilientes. Porque, al obligarnos a enfocarnos en lo positivo y en las oportunidades, más que en lo negativo y en los fracasos, nos da mayor fortaleza para enfrentar los obstáculos, levantarnos y comenzar de nuevo, si muestro intento de consecución de metas ha fallado.

No siempre es fácil recordarse de ser agradecido. Por eso es útil utilizar ayudas. La gratitud es un hábito que requiere práctica.

A continuación, te compartimos un conjunto de ideas que te pueden ayudar a instaurar este hábito de la gratitud entre tus hábitos diarios.

Cualquiera de ellos que decidas asumir de forma regular, se basan fundamentalmente en dos elementos básicos que componen el hábito:

Reconocer lo bueno que tienes

Reconocer que la fuente de eso bueno está fuera de ti

¿Cómo cultivar la gratitud?

Ejerce la atención plena (mindfulness). Presta atención contante a las experiencias de tu día a día. Nunca des por sentado las bendiciones y las cosas que tienes y lo bueno que te ocurre. Aunque sean trivialidades y rutinas, toma conciencia de ellas.

Ponte recordatorios de gratitud a lo largo del día. Si el ritmo del día nos lleva por delante, una forma de recordarnos de tener momentos de gratitud es colocarnos alarmas a ciertas horas en nuestro celular o reloj.

Cuando la alarma suena, debemos encontrar algo por lo cual estar agradecido en ese preciso momento. Si estamos en medio de una reunión, podemos dar mentalmente las gracias por la oportunidad que esa reunión presenta, o aprovechar para dar verbalmente las gracias a alguna persona que está con nosotros.

Si estamos comiendo, podemos dar gracias por tener alimento. Si estamos trabajando en un proyecto, podemos dar gracias por tener ese contrato, si estamos con nuestra familia, podemos dar gracias por ese rato que disfrutamos con ellos. No es algo planificado. Simplemente, cuando te suena la alarma, toma conciencia del momento y encuentra algo que agradecer. Y literalmente, agradece por ello, bien sea con una nota, con un pensamiento o con una frase hacia otro.

Haz el propósito real y “oficial” de reducir tus quejas. Oblígate a “no quejarte” por un día entero y verás que te resulta más fácil al final del día hacer un recuento de las cosas por las cuales estar agradecido.

Permítete descubrir desde $2,500 pesos mensuales (Ahorro) o Invertir desde $300,000 pesos la manera correcta de empezar a vivir la vida que siempre has soñado con tranquilidad y solvencia financiera! De la misma manera dejándole un patrimonio y legado a tus hijos.

Contáctanos http://bit.ly/2OZ7ztK