16 Jul 2020 - De Sorhaya Salazar
En muchas ocasiones, se pone poca atención al futuro y se vive el día sin considerar que llegará el momento de nuestra jubilación. La mayoría de las personas piensa que ahorrará para el futuro es un asunto que debe resolver el Estado y el olvido de plantear objetivos financieros propios. Así, alcanzará su retiro con muy pocos recursos para mantener su nivel de vida.
Por esta razón, es indispensable aumentar nuestros conocimientos financieros, identificar las diferentes opciones de ahorro e inversión, lo que será el inicio para incentivar el interés de adquirir educación financiera preventiva. La educación financiera fomenta el crecimiento patrimonial en las familias y forma a las personas para que sean económicamente responsables.
Existen diferentes razones de ahorro para el futuro. Las siguientes son las más comunes:
Adquisición de una vivienda
Fondos para emergencias
Fondo de jubilación
Podemos garantizar nuestro futuro financiero mediante los siguientes pasos básicos.
Ahorro: tendremos que ahorrar lo necesario para nuestro futuro, lograr un plan que nos permita alcanzar los objetivos para el momento en que decidamos suspender nuestras actividades productivas.
Fijar metas: Las metas a largo plazo son las que quieren lograr en cinco o diez años. La meta se convierte en algo tangible, esto ayuda a mantener la disciplina del ahorro. Por ejemplo, comprar una casa, estudiar una licenciatura en la universidad, la boda de los hijos, el monto requerido para jubilarnos y cualquier otra meta financiera que nos propongamos.
Iniciar el ahorro necesario: Después de fijar las metas de ahorro, es necesario considerar el primer paso que se acumulará un fondo suficiente para cubrir los gastos de subsistencia durante varios meses en caso de emergencia. Asimismo, es importante reflexionar cómo manejar el fondo, ya que una cuenta de ahorro permite el fácil acceso al dinero, pero, en muchas ocasiones, no ofrece una mayor productividad para nuestra economía. Por lo anterior, las herramientas de inversión pueden brindar mayores ventajas para aumentar nuestro patrimonio.
Hacer que el tiempo opere en nuestro favor: Iniciar un ahorro preventivo es fundamental cuando somos jóvenes. No es lo mismo ahorrar durante veinte o treinta años para nuestra jubilación, que iniciar cuando solo nos faltan algunos años para ese momento. Es claro que, mientras más tarde iniciemos, debemos asignar un porcentaje mayor de nuestro ingreso.
Invertir a largo plazo: Es recomendable utilizar estrategias de inversión a largo plazo, esto podría proporcionar una mayor rentabilidad financiera de nuestro dinero.
Presupuesto: tenemos que elaborar y ajustarnos a un presupuesto. Esto proporciona la información financiera indispensable para conocer nuestra situación económica. Así podremos saber los ingresos que se perciben y el monto que ocupamos en obligaciones financieras o deudas y cuánto podemos ahorrar.
Llevar un registro exacto de todos los gastos durante el mes: es necesario llevar a cabo un registro diario de nuestros gastos, para, al final del mes, verificar la lista y verificar en donde se puede comenzar a ahorrar y destinar ese dinero a la cuenta de inversión.
Fondos de emergencia: es necesario que los ahorros básicos estén depositados en una cuenta de ahorro convencional, es decir, una cuenta que permite acceder a los fondos de inmediato y sin penalización para los casos de emergencias.
Buscar asesoría: Un profesional en temas financieros puede ayudar a elegir inversiones y poner en marcha nuestro plan financiero. Antes de seleccionar un asesor debemos entrevistar a varios profesionales, lo que nos ayudará a conocer los diferentes servicios que ofrecen estos asesores a sus inversionistas.
Ahorrar para el retiro: Es importante determinar el porcentaje de ahorro sobre nuestros ingresos, el cual se requiere para cumplir con los objetivos financieros que nos hemos planteado. Determinar el porcentaje correcto puede ser complicado si no tomamos en cuenta los objetivos y nuestro estado económico actual.
El porcentaje de ahorro sobre nuestros ingresos más recomendado es del diez por ciento, este se basa en un cálculo para un individuo de treinta y cinco años que desea retirarse a los sesenta y cinco, con el índice anual del tres por ciento e incremento sobre sus ingresos del cuatro por ciento, y ganancias por inversiones del diez por ciento de interés anual.
Es conveniente tener siempre presente que debemos ahorrar para nuestro retiro, para ello, SF Consultores Financieros puede asesorarte con este importante paso hacia tu futuro.